La actividad industrial argentina continúa mostrando señales de debilidad estructural. De acuerdo con el Informe de Actualidad Industrial N°12 elaborado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la producción cayó 8,7% interanual en noviembre de 2025 y se mantuvo prácticamente estancada en términos mensuales, con una baja de 0,6% frente a octubre.

Si bien las estimaciones adelantadas para diciembre anticipan una mejora mensual cercana al 2%, impulsada en parte por un bajo nivel de comparación debido a los feriados de noviembre, el panorama general sigue siendo preocupante: el nivel de actividad industrial se ubica en valores similares a los del cuarto trimestre de 2024 y alrededor de un 9% por debajo de los registros de 2022.

Mejora mensual, pero sin recuperación estructural

Entre los primeros datos de diciembre, se destacan subas mensuales en sectores puntuales. La actividad vinculada a la construcción mostró una recuperación, con un aumento del 7,4% en los despachos de cemento y del 3,2% en el Índice Construya, que mide la venta de insumos para la construcción. Sin embargo, el sector continúa siendo uno de los más golpeados, con niveles productivos más de 20% inferiores a los de 2022.

También se registró una mejora en la producción automotriz, que creció 12% mensual tras un noviembre afectado por feriados, mientras que el patentamiento de maquinaria industrial aumentó 4,4% y el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales subió 4,2%. En comercio exterior, las exportaciones industriales hacia Brasil crecieron 2,2% mensual, aunque cerraron el año con una caída interanual de 4,7%.

Caídas generalizadas a nivel sectorial

Pese a estas señales puntuales, el informe advierte que en noviembre cayeron interanualmente 15 de los 16 sectores que componen el índice de producción industrial. Entre los más afectados se encuentran los productos textiles, con una baja del 36,7%, seguidos por vehículos automotores (-23%), productos de metal (-18,6%), maquinaria y equipo (-17,9%) y prendas de vestir, cuero y calzado (-17,6%).

El único sector que mostró un crecimiento interanual fue la refinación de petróleo, con una suba del 6,3%, impulsada principalmente por la producción vinculada a Vaca Muerta.

A nivel de subsectores, el 74% registró caídas interanuales, lo que confirma un retroceso generalizado respecto de noviembre de 2024.

Consumo débil y presión importadora

El CEU-UIA señala que uno de los principales factores detrás del bajo desempeño industrial es la debilidad del consumo interno. En noviembre, las industrias vinculadas al consumo masivo cayeron 6,8% interanual y fueron el sector que más contribuyó a la baja del nivel general. A esto se suman menores volúmenes de stock y una mayor competencia de productos importados, que impactan especialmente en rubros como textiles, calzado, metalmecánica e insumos para la construcción.

En contraste, las industrias vinculadas a la cosecha muestran un mejor desempeño relativo y son las únicas que superan los niveles de 2023, aunque también registraron una caída interanual en noviembre.

Un rebote insuficiente

En términos acumulados, la actividad industrial mostró en 2025 una suba del 2% frente a 2024, explicada en gran medida por el bajo nivel de comparación. Sin embargo, al contrastar con 2023 y 2022, el sector sigue sin recuperar terreno y mantiene un rezago cercano al 9%.

El informe concluye que, tras el rebote observado en el tercer trimestre de 2024, la industria argentina atraviesa una fase de estancamiento, con una recuperación heterogénea y frágil, condicionada por la debilidad de la demanda interna, la falta de impulso en la inversión y un contexto macroeconómico aún restrictivo.